lunes, 24 de diciembre de 2007

La voz de la experiencia

Por Nicolás Montenegro


Regalos, regalos y más regalos. Millones de personas gastando más de lo que pueden pagar por hacer un tanto “feliz” a los cercanos, haciendo cagar el cupo de la Visa.
Consolas de video juegos, muñecas, electrodomésticos, ropa, unas pechugas postizas. A mi con cuea mi viejo me hacia un auto de madera.
Todo te lo puede traer el viejo pascuero. Solo te debes haber portado bien en el año, haberte comido toda la comida, no haberte cagado a la señora, dar buena propina y estar con las tareas al día. ¿Qué fácil no?. No se como todavía los cabros chicos no se dan cuenta que ese Pascuero no existe. Es tan obvio que lo Papas les compran los regalos. Y cuando están a punto de pillarlos les dicen: “No, es que somos ayudantes del Viejo Papá Noel”. Con esto se comprueba que la televisión retarda las neuronas de nuestros niños.
Pan de pascua, cola de mono y ricas galletitas con glaseado. Banquetes gigantes en las casas de todos. Pero, ¿Han visto los banquetes que están fuera de sus casas?
Una gran época de egoísmo. Por alguna vez se podrían poner a pensar en el otro y no si van a recibir el regalo mas caro y grande. Hay miles de personas en el mundo que solo piden un poco de comida, cariño y compañía en esa noche, mientras que otras en lo único que piensan es en su MP4 o en su Plasma de 45 pulgadas.
El calor insoportable. Es una especie de castigo por todo el consumismo y derroche de dinero que se tiene en diciembre. La gente insolada comprando en el centro comprándose su bebida para capear los 33º de calor, todo sea por el espíritu navideño.
La misa del gallo, la famosa y concurrida misa del gallo. Es que ahí se presentan los hueones más cara de raja que tú puedas conocer. Estafadores, cogoteros, feticidas, las patas negras, homosexuales, creadoras del transantiago, estrellas de TV y drogadictos. Todos bajo la iglesia buscando el perdón de los pecados de todo el año, y claro así obviamente tener asegurado el cielo. Recibiendo el cuerpo de cristo de una persona que hace 3 horas atrás recibió el cuerpo de un niño.
Gente que trabaja hasta las 12 de la noche, que no puede pasar la navidad con su familia ya que tiene que hacer ganar más a su empresa, solo así será la líder del mercado. Y todo esto sin recibir un bono por horas extras, a la mala no más.
Al final esta hermosa época de unión, caridad, y amor por el prójimo se transforma en algo totalmente comercial, egoísta y materialista. ¡Gracias Coca-Cola por haber echo de la navidad esto!.


De saber que toda esta manga de giles iba a celebrar mi cumpleaños de esta manera, ni cagando me sacrifico en la cruz por ellos.

domingo, 23 de diciembre de 2007

Olor a Feria

Por Catalina Padilla

Entre fluidos de pescados,
Las cebollas que vende el guatón Rosas,
Manzanas, naranjas (cuando es verano, guindas, piñas),
Acelgas, lechugas
Y el ajo para darle el toque sabrosito, a bueno.

Entre líquidos de baños químicos
(Que compran las esquinas),
Sudor y cuerpos malolientes de vendedores y delincuentes,
Sumándole 33° de calor,
A veces frenado por trozos de géneros colgados
O pequeñas ventoleras de tierra,

Zombis que caminan apresurados,
Casi sin levantar la vista,
Sin lavarse el pelo, quizás los dientes,
Con las monedas jugosas en sus manos,
Intentando comprar rápido.

Aunque la idea de comprar un poco de tiempo los invade,
Luego la desechan,
Así como el vaso del Sr. de los helados
Con su juguito de piña que espanta la sed,
Si, esa mezcla que sabe a cloro con helado de piña chamonix.

Asústese del olor a feria,
Del olor a periferia.


sábado, 8 de diciembre de 2007

FeriaMix

Por Alondra Verónica

Yo andaba como siempre, paseandome por el mall, eso de la navidad, y los comerciales que te llenan la cabeza de ofertas, que viene el viejito pascuero a comprar los regalos en 36 cuotas precio contado. En fin, pase por afuera de la Feria Mix y vi que habian ofertas, si compras 2 productos el 2do es con 25%, despues el tercero con 50% y el cuarto gratis, me parecio filete, ya que no andaba muy bien de plata, despues de la psu, puro carretiando y con mis dreadlocks nadie me queria dar pega.
La cosa es que entre, caminando por los pasillos, Rock Anglo, Tropical, Jazz, Infatil, Dvds, Libros, era como estar en Mendoza, pero aca las cosas valian el doble. Encontre un CD filete, que no tenia idea que habia llegado a Chile, de Flavio Rodriguez, tanto que lo busque, le pedi a un vendedor que lo pusiera en una de esas cabinas para escuchar con audifonos, con la decision de comprarlo.
Escuche los primeros 4 tracks, mirando la caratula, alucinando con el R&B, hasta que la vi entrar. Andaba con un vestido con rayas diagonales de todos los colores y zandalias medias hippies, aros de macrame y un dread en la mitad de la cabeza trenzado con una cinta fuccia, fue como la escena de El Gran Pez, todo se paralizo en ese momento y yo camine hacia ella. Algo me llamaba, me decia que tenia que hablarle, pero cuando llegue a su encuentro, las palabras no me salian.

-T-t-t-e... eh... Hola... Nos conocemos... de algun lado?

Y ella con una voz melodiosa y suave, tranquila y sin miedo respondio
-No creo, no vivo por aca
No se, la gente siempre se asusta cuando un perfecto desconocido le habla, yo tambien me asustaria, no queria parecer que la estaba sicopatiando, pero necesitaba hablarle, su pelo negro, su olor, su piel suave, su cara perfecta.
-Y-y que andai haciendo?

-Ando con mi pololo, el se quedo viendo ropa... a mi me aburre eso de las señoras ensima de las ofertas buscando ropa que nisiquiera le queda buena, asi que vine a ver musica y libros.

Cada vez me parecia mas perfecta, su elocuencia, su desplante, su personalidad, su comentario, siempre me pasa lo mismo. No me habia dando cuenta de que todabia tenia la caratula en la mano. Ella miro y se sorprendio

-Flavio Rodriguez!, no lo puedo creer, ya creia que iba a tener que ir a España para conseguir su cd, te gusta el R&B?
-Si... osea, un poco, me gusta el reggae, toco teclado en una banda...
-Que bakan!, yo canto jazz, desde chica, amo la musica es mi razon de vivir.
-La mia tambien...
-Oye yo-yo, me preguntaba si no queriai ir a comer un he....
Ahi vi a un tipo corpulento entrar, moreno, alto, con una sudadera, todo el estilo surfista. Ella hablo.

-Bueno, me tengo que ir un gusto, me llamo Macarena, por si acaso y tu eres...?
-Yo ...soy Belén
-Ya po Belén, nos vemos por ahi, cuidate, chau.
Y se fue, asi sin mas. Del brazo musculoso de su pololo, que le preguntaba quien era Belén.Y yo?
Yo para con la caja del cd en la mano, con jeans y una polera de Metallica de mi hermano, el guardia mirandome feo y con el recuerdo de mi unico amor a primera vista.

jueves, 29 de noviembre de 2007

Vagón

Por Nicolás Montenegro




Apretada, sudada y manoseada. Todo lo que una mujer tiene que pasar en el metro en horario “pick”. Pero eso no es lo importante, lo que me llamo la atención fue la persona que se sentó en la esquina del vagón. Entro casi corriendo, muy agitado, con la cabeza agacha. Lo único que atino a hacer fue dejarse caer en el suelo. Siempre conservo la mirada en un punto fijo. Tome el tiempo mentalmente y creo que fueron 4 minutos y medio. Conté segundo por segundo, después de todo no tenia mucho que hacer.
Me miraba de reojo, se sonreía para si mismo y fijaba nuevamente su vista en su ya habitual punto fijo.
Me pase mil rollos, ¿Por qué entro tan rápido?, ¿Por qué me mira tanto?, ¿Querrá mi número de teléfono? . Pensándolo bien, no se veía nada de mal, tiraba harta pinta.
De nuevo me miro, pero esta vez juntamos nuestras miradas, hasta que decidí hacerme la loca, mirar al que iba al lado mió casi acostado en mi hombro y finalmente centrarme en el cartelito que nos dice a todo : “comparta su metro cuadrado”. Ni que me lo digan a mí.
Después de todo el día no había sido tan malo, unos peñiscones y una coqueteada con un desconocido, faltaba que me ganara el Kino y listo.
¿Por qué seguía mirándome?, ¿Por qué todavía no se bajaba?, ¿Por qué estaba tan pegado en el punto fijo? . Se abren los micrófonos del vagón y se escucha un gangoso: “Rojas Magallanes”. Subía mas tortura, 30 personas más.
Cuando se subían, lo vi pasar por detrás de mí. Sentí su roce, lo mire y me sonrió.
Se bajó en la siguiente estación, Trinidad.
Cuando se bajo me miró por última vez y me hizo un gesto con la mano. En la otra llevaba algo que me era conocido, me basto 3 segundos para darme cuenta... ¡Mi Cartera!.
Yo como hueona, pensando en que le pudo haber pasado, en que situación difícil se encontraba el muy pelotudo y el hijo de puta lo único que hizo fue mirar su punto fijo y pensar como mierda quitarme la cartera.
Por lo menos me quedo con algo bueno, los agarrones.-


Jipi-cuiqui

Por Alondra Verónica


Yo lo conocí cuando llego al colegio. Íbamos en tercero, siempre lo encontré super guachon, no seguía modas, el era su propio guru. No era mi tipo, a veces me decía piropos, se veía tan seguro. Un tiempo después se puso a pololiar con una mina de segundo, me sorprendió porque eran super distintos, bueno el tiempo me dio la razón, a veces lo veía llorando, escribiéndole canciones, triste, trataba de hacer lo que podía pero las cosas de parejas son de a dos.

Me acuerdo para el aniversario de el colegio, compitió con 20 de el cole, conmigo entre otros, y gano, canto una canción que el mismo compuso, música y letra, era hermosa, para su polola, todos la coreábamos, mi alianza gano y todos lo felicitaban, en el curso nos sentíamos orgullosos de el.

Vivía en Chicureo, era re hippie, se vestía con ropa de lana y era vegano, alegre todo el tiempo (excepto cuando peliaba con la polola), el me molestaba, me decía que yo le gustaba, pero eran bromas, siempre conversábamos, de música, del colegio, de los problemas de la sociedad, del maltrato animal (yo también era vegetariana), pero nunca fuimos grandes amigos, a veces nos encontrábamos en el Parque de los Olivos, siempre estaba rodeado de gente, transmitía pura buena onda, cantaba sus temas y todos quedamos atónitos con su maravillosa voz.

Los meses fueron pasando y llego octubre, en ese momento no supe porque, pero un día la Rectora lo llamo y volvió a la sala llorando, le había cancelado la matricula para el año siguiente, me dio mucha pena, y creo que a todos, ¿quien nos iba a hacer reír?. Paso una semana y cada día se veía peor, un día lo vi atrás de el pabellón llorando desconsolado, le pregunte que le pasaba, me sorprendió demasiado verlo así "Termine con la Cata", me dijo y yo lo abrase, le dije que todo iba a estar bien, que habían mas peces en al agua, que con su personalidad y su físico podía conseguir la mina que el quisiera, pero había mas: problemas con sus viejos, malas notas, y muchas, muchas mas, "Todo va a estar bien" insistía yo, pero su pena lo sobrepasaba, me abrazaba fuerte, como si fuera la ultima persona en la tierra, como si no tuviera consuelo, sin su polola, sin matricula para el año siguiente, peleado con sus viejos. Esa fue la ultima vez que lo vi en el cole, me gustaba como olia y su forma de caminar.

Un día fuimos al cine con mi mama, y lo vimos en el Parque de los Olivos, yo me alegre, no había ido al colegio en dos semanas y los últimos días se le veía decaído, corrí a saludarlo, a preguntarle como estaba todo. Una vez escuche en una película que los artistas buscan adormeser sus sentimientos de alguna forma y nunca lo olvide. Llegue a donde estaba, el y la Betty, yo la conocía de el año pasado, nunca me había caído muy bien, era repitente y tenia mala reputación. La salude, a pesar de eso, con buenos modos y a el también, pero me quedo mirando, no me reconoció, achico sus ojos para poder distinguirme bien, y no me reconoció, abrió los ojos, verdes, almendrados, y rojos, y no me reconoció, le dije que lo quería mucho y que esperaba que todo se solucionara en su vida, creo que no me respondió, yo me aleje unos pasos, me di vuelta y el estaba bailando y riéndose, con un papelillo en los dedos.


Alondra Verónica